HIJOS SIN HIJOS DE VILA-MATAS

Llevo años buscando películas, canciones, libros, obras de teatro, rechazando la maternidad. No porque la odie, sino para ver cómo suenan, cómo resuenan, quiénes las protagonizan, qué cuentan. Nunca se ha estudiado la historia y sus guerras por ser bélico sino como análisis histórico, así que creo que puedo justificar mi curiosidad en ese espejo con otras mujeres en esta situación. Como ya he comentado otras veces, la búsqueda no siempre es fructífera. Casi nunca. Y, cuando lo es, no siempre consigo lo que estaba buscando.

Hijos sin hijos no es lo que estaba buscando, pero sí. Me explico.

La primera vez que leí a Enrique Vila-Matas vino recomendado precisamente por una pareja de amigos sin hijos, aunque esa vez el libro que me recomendaron fue París no se acaba nunca. Tanto ese libro como este me dejaron un sabor de boca extraño, del de esas historias que parece que ya han sido contadas pero nunca de esa manera, nunca a través de esos personajes, nunca con esas vivencias. Para mí, aparte del modo de escribir, es lo que hace a un autor, un autor, es lo que hace que Vila-Matas, aunque a veces la lectura de relatos es lo que tiene, y es más fácil desconectarse, sea uno de los autores que más me interesan.

Por eso mismo, buscando narrativas sobre personas sin hijos (porque cuando puse mujeres ya vi claro que no me salía nada, aunque encontré mucha literatura sobre maternidad, aparte de toda la narrativa con el final feliz de un bebé en brazos) que me saliera únicamente Hijos sin hijos de Enrique Vila-Matas me pareció una señal interesante.

Buscando en las bibliotecas online de Barcelona, porque siempre intento mirar en bibliotecas, ya que me compro libros por encima de mis posibilidades, solamente había tres ejemplares. Enrique Vila-Matas es un autor importante, publicado en Anagrama y ganador de premios como el Herraldo, nació en el 48, ya es un señor autor… Pero solamente había tres ejemplares del libro disponibles. Por suerte, uno cerca del centro, para no tener que salir de la zona metropolitana.

Que un libro no sea muy demandado o interesante pero tenga algo muy relevante para un nicho de personas, como es mi caso al ser una mujer que no desea tener hijos, es algo común. Cuando tomas decisiones raras, cuando eres tachado de raro, el ver que no hay cosas para ti llega a ser algo común y habitual y te haces inmune. Y aunque se trate de un autor reconocido, también, pero lo que no dejó de sorprenderme fueron las respuestas en los buscadores.

Entiendo que funcionan de la siguiente forma: al no haber nada como “no maternidad” eliminan el «no» y buscan todo lo que tenga que ver con maternidad.

Por ese motivo hice varias búsquedas: dinks, nomos, nulíparas, no madres, no padres, no hijos, y al final con el “sin hijos” di con Vila-Matas. Todo un trabajo de búsqueda, ¿verdad? Con los tiempos que tenemos actualmente habríamos pasado a otra cosa si no nos interesara suficiente, incluso nos daría la sensación de que no existe, igual que pasa con las mujeres que no quieren tener hijos, no hay nada sobre ellos porque no existen.

No haré una review sobre el libro más allá de decir que los relatos de este autor son increíbles, porque esta entrada es más bien una reflexión sobre la narrativa de la no maternidad.

El que Vila-Matas escriba relatos sobre hombres que abrazan su no paternidad, parejas que viven en contextos políticos que les hacen huir esta responsabilidad, espacios desestructurados, familias desestructuradas, y todo con un aire kafkiano y europeo, situando cada relato en un espacio diferente, es literariamente hablando, fantástico. Ha escrito sin tapujos, sin dudas, sin justificaciones, poniéndose además en la cabeza de personajes completamente asentados en su lugar extraño en el mundo, en el que son juzgados, en el que nadie les entiende, pero cuyos motivos están tan claros que son ellos, son estos personajes son los que ven este mundo convencional y conservador, extraño.

Ellos nos llevan de la mano y nos explican cómo el mundo ha creado la idea de los hijos mientras ellos viven una vida y una serie de situaciones en las que ese deseo son las anécdotas de otras personas.

Eso es la vida de muchas personas sin hijos. Este libro cuenta la visión masculina de esta situación, porque los hombres nos llevan muchos años de ventaja por estar mucho más alejados de la presión social con respecto a la maternidad. Vila-Matas puede escribir sobre un hombre que se alegra a sus 50 años de haberse marchado a su casa y haber sido abandonado por una novia de la juventud, ya que ha podido hacer su vida sin esos compromisos. Y las mujeres, las autoras y las mujeres que no escriben, también somos Vila-Matas, y yo me he sentido invitada por este libro a contar las historias de esas mujeres, a imaginarme a todas esas mujeres que no han tenido hijos y que viven una vida con emociones, tramas y desenlaces tan interesantes como el bebé en brazos que se nos ha impuesto desde la cuna, cuando estábamos indefensas, con un Nenuco. Quedo eternamente agradecida a mis padres desde aquí por haberme dado un cerdito de peluche cuando era pequeña. Ahora apenas como carne de cerdo, ni tengo una conexión que me retrotraiga a la infancia con esos muñecos pelones de ropas extrañas preludio de los Furbiss.

Sin embargo, olvidando lo literario, que debería ser lo único que atañe a Vila-Matas, las historias de las mujeres siempre tienen el arrepentimiento. Con sus personajes femeninos, salvo los que se abandonan a la bebida y al consumo como Zelda Fitzgerald, todos son madres arrepentidas. Pero, ¿cómo voy a culpar a Vila-Matas cuando no hay relatos ni de mujeres? ¿Cómo le voy a culpar cuando este libro es de 1993 y se publicó bajo el título de “Narrativas compactas”?

Vila-Matas no eligió este título, que sepamos, estos relatos no son sobre hijos sin hijos… Se ha llegado a través de una decisión editorial a este cambio para acercarnos a esta idea. Me pregunto quién lo decidió, al igual que quién decidió que la portada fueran Kafka y su hermana Ottla.

Ha habido una crítica sobre el libro, de Sonia Pérez, en la que habla de la realidad inverosímil de esta historia. Habla de muchas cosas y no es una mala crítica hacia el libro, tampoco buena, pero el concepto inverosímil, e indicar cómo no hay un marco fidedigno en los relatos, o como los narradores no son fiables, le dan una idea de cierta falsedad.

No es la idea de Sonia Pérez criticar a las personas sin hijos, eso lo sé, ni la de Vila-Matas la de crear la idea de que estas personas no son dignas de ser creíbles, pero me resulta curioso como hay gente que se aferra a estas creencias para que no avance la conversación sobre la no maternidad. ¿No nos está permitida la ficción, la narrativa, los sueños?

Cuando pensamos en autoras mujeres, lo que encuentro en la actualidad, aparte de mucho más contenido del que hubiera pensado, aunque todo en inglés, sobre no maternidad, son ensayos.

Las mujeres tenemos que explicar nuestras vidas. Las mujeres empezamos a explicar cosas. Desafortunadamente, ahora es el momento de explicar con ensayos nuestras decisiones, de aportar datos, de justificar a través de estudios que llevan toda una vida. No se nos permite aún hacer narrativa, ¿por qué?

Mis próximas lecturas con respecto a la no maternidad son escritas por mujeres, y son ensayos en ambos casos, y el motivo es porque no hay tanta narrativa, y la que hay, no está disponible, o está en el cajón de una autora que, o bien no se ha atrevido a sacarlo de ahí, o bien se ha cansado de recibir negativas en su publicación, o bien no puede permitirse producirlas, como es mi caso, como es el de muchas.

Tras tantos años buscando esta conversación, celebro todos los ensayos que están saliendo, y ojalá algún día tenga algo que aportar pero, sobre todo, ya que yo siempre me he movido en la ficción, mi gran sueño es que se produzcan más historias sobre mujeres sin hijos, sobre abandonar esta presión, sobre lo que hacemos con nuestra vida, y la imagen que tienen todas estas vidas que, según la narrativa, no existen.

El velo de la invisibilidad se va cayendo, quizá no gracias a Vila-Matas, pero gracias a leer este libro, y a todo el contenido que hay a día de hoy, siento la esperanza de que estas historias están a punto de salir, y que estaremos viéndolas en breve.

Incluso, contándolas.


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