(no) somos números

Me he pasado toda la tarde mirando la tabla de estadística del INE.

Tenía cuatro entradas perfectamente buenas, perfectamente disponibles para publicar pero no he podido. En la cabeza no paraban las críticas, los comentarios, el autoboicot.

Mirando las estadísticas del INE, he visto lo que asusta tanto a los pronatalistas. Por cierto que no hay una corriente clara de pronatalistas y de antinatalistas en España, estos términos están en alza en Estados Unidos y en otras zonas de Europa.

Hungría es pronatalista, por ejemplo, en el sentido en el que da ayudas generosas a la gente por tener hijos y que anuncian y temen continuos apocalipsis por la bajada de la natalidad. No por una guerra que tienen al lado, sino por gente teniendo menos hijos, bueno…

No he encontrado un estado antinatalista, apenas referencias a reflexiones filosóficas, políticas de control de la natalidad en China, la India, Assam, el Hong Kong británico (ni sabía que había un Hong Kong puramente británico), pero no una política de eliminación de los nacimientos, sino de una limitación. Conste que no soy una fan de la gestión de estos gobiernos.

Con respecto al antinatalismo, en el que yo no encajo tampoco, en Reddit hay bastantes conversaciones y chats. Todas esas personas suelen vivir en lugares alejados, con una imposibilidad física de crear cualquier tipo de tejido social en el día a día.

Pero bueno, ¿para qué ibamos a necesitar la gente sin hijos un tejido social en el que apoyarnos? Porque ya nadie tiene problemas de dinero, salud, logística, mental, por no tener hijos… Tendré que decir una vez más cómo soy PLENAMENTE CONSCIENTE DE LAS DIFICULTADES EXTRA QUE CONLLEVA SER PADRE, YA LO SÉ, YA ME LO HAS DICHO, pero eso no quita la dificultad que pasamos todas las personas en el sistema y la extema soledad a la que nos enfrentamos la mayoría.

Pero no nos merecemos el tejido, por lo que parece.

En España, esa comunidad antinatalista, ¿acaso existe como tal?

En Internet, por el momento, he encontrado un podcast y un par de grupos en Facebook. Hecho esto, en menos de cinco búsquedas, me han salido tres grupos pronatalistas y en todos los antinatalistas entraban muchos padres buscando predicar.

Vamos a ver, cuando una persona quiere buscar pelea, por lo menos debería reconocerlo. Hay una diferencia entre predicar y evangelizar y entrar en un sitio porque quieres bronca.

En fin, no soy antinatalista, no quiero tener hijos, no soy madre, creo que la culpa de todo la tiene el capitalismo así que supongo que solo soy un número, ¿no? Un componente de una estadística.

Cuando veo en las estadísticas la bajada en los nacimientos en toda España salvo en Madrid, Aragón y Murcia me viene a la cabeza otro concepto, que es el de la España vaciada.

Si no hay gente, ¿quién va a tener hijos?

Si toda la gente es muy mayor en Asturias, Navarra o Extremadura, ¿quién va a tener hijos en esas comunidades autónomas?

Parece que olvidamos que, a lo largo de todo el año, se ha ido hablando de un gran problema en la economía global y, en el caso de España, que ha hecho que los focos laborales de todo el país se concentren en Madrid, Cataluña y, algo, en Valencia.

Estamos aterrorizados de que no haya nacimientos en Galicia, pero nadie joven y con hijos se va a vivir allí porque no tienen posibilidad de encontrar un trabajo.

Nos echamos las manos a la cabeza cuando en Extremadura no hay nacimientos cuando todos nuestros amigos extremeños trabajan en Madrid.

La gente que teletrabaja y tiene hijos suele estar en las urbes también, o cerca.

En Murcia ha habido una bajada del 6,78%.

Pero, a ver…

¡Que yo no he venido aquí a hablar estadísticas!

Hay una técnica de retórica que consiste en aturullar con datos a la otra persona para desarmarla, para que pierda el hilo… Es lo que casi me pasa.

Y por eso he pasado la tarde sin ser capaz de aceptar una sola idea para la entrada, porque sentía que debía eso, cuando no debo nada a nadie que venga aquí a decirme que el motivo por el que escribo este blog no existe.

Que las mujeres sin hijos no nos sentimos solas.

Que no es verdad.

Y, sobre todo, que no nos necesitamos.

Porque nos necesitamos.

Yo sé que nos necesitamos para hablar, para encontrar nuestro legado más allá del que nos ha impuesto el sistema.

Las estadísticas que me lanzan, aunque existan, no deben juzgarme a mí, sino al sistema.

El sistema exige y no da.

Y cuando no das, te aisla.

Y cuando te aisla, pierdes toda la perspectiva sobre lo que quieres…. Y es más fácil caer en lo que otros quieren, cuando tú no lo sabes.

Y eso es trampa.

Es un problema que en España haya un 10% de mujeres que no quieran tener hijos y sientan que molestan, que son un problema, que no merecen tener un espacio y que sean juzgadas e, incluso, rechazadas.

Si el sistema lo ha hecho tan mal como para que empiece a ver más de un 10% de mujeres que no quieren tener hijos y estén dispuestas a buscar la cooperación entre madres, no madres y amigos, no es nuestra culpa, y quien tiene que dar explicaciones no somos nosotras.

Y el que nos las pida, que se vaya a repoblar.

Dicen que la España vaciada está preciosa en esta época del año.


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