¿Cómo ha sido tu verano?

¿Has cumplido con todo el listado de las cosas Childfree que se indican en los blogs y los perfiles de los influencers?

¿Ya tienes perros o gatos a los que has puesto nombres y dices que son como tus hijos?

¿Ya has organizado tus cuatro o cinco viajes por el mundo o has abandonado tu vida aburrida para convertirte en un nómada digital?

¿Has puesto traveler en tu bio?

¿Tienes una red de apoyo de un montón de amigas y amigos que estarán para ti y habéis empezado a ahorrar para un co-housing?

¿Ya buscas autoras sin hijos como Vivian Gornick, Mariana Enríquez, Orna Donath o Lina Meruane para tener referentes y enseñar su libro a modo de «ellas también hicieron algo»?

O bien…

¿Has tenido otra conversación incómoda con miembros de tu familia a los que no reconocerías por la calle en la que te han vuelto a insistir en la importancia de la familia nuclear?

¿Has pasado un verano sin un duro sintiéndote mal porque no cumples ni con las expectativas tradicionales ni con las del mundo digital de la gente sin hijos?

La clase, amigas, la clase.

Ayer vi un video de una mujer llamada Anna Bocca que os recomiendo mucho si os interesa ver el capitalismo de una manera más crítica, o si os interesa ver cómo hemos llegado hasta aquí en términos de políticas económicas. (esta es una de esas cosas que hago como mujer sin hijos y es mi blog, chica, si quieres que te hablen de los jerseys Merino que puedes comprar en lo que te ahorras por no tener hijos, no es de lo que yo hablo)

Ayer habló de una campaña que hubo en Estados Unidos para fomentar el consumo de tabaco entre las mujeres. Se llamó Antorchas de la libertad y empleaban las figuras de las flappers y actrices importantes de la época con imágenes llenas de glamour bajo la idea de la igualdad, el empoderamiento y la «revolución».

Un señor llamado Edward Bernays fue el creador de esta campaña.

El 31 de marzo de 1929 contrató a varias mujeres para que aparecieran fumando en el desfile del domingo de Pascua del 31 de marzo de 1929. Lo que se vio como una idea de empoderamiento, ya que las mujeres que fumaban eran consideradas prostitutas o mujeres de mala vida. Fue un gran paso para la liberación de las mujeres, ¿no?

¿Creéis realmente que Edward Bernays era un aliade sufragista o una persona interesada en que las mujeres fueran consumidoras de tabaco? El consumo pasó en poco tiempo del 5% al 33%. Es una persona que a día de hoy se ha hecho muy reconocida por su labor en propaganda con casos como el de Chiquita, desacreditando gobiernos y uniones de trabajadores como socialistas o comunistas, una palabra que ya sabéis que da mucho miedo en ciertos Gobiernos.

¿Qué tiene que ver esto?

Para mí, el hecho de no tener hijos, no debería venir asociado a los privilegios de clase, al hecho de «todo aquello que ahora puedes pagar», e igual que las Antorchas de la libertad, fomentó que las mujeres incrementaran su consumo en el tabaco y no hicieran otras cosas que les podrían haber venido mejor a largo plazo, como formar una unión de trabajadoras, analizar su situación, ver dónde hay problemas. Las antorchas de la libertad se disfrazó de publicidad empoderadora pero SORPRESA, no hay tal.

A las empresas de turismo que te animan a cumplir tus sueños les da exactamente igual que lleves desde los cinco años queriendo ir a Japón, solo te van a ofrecer precios hinchados para ganar dinero y financiar cosas que preferirías no saber.

Que tengas muchas mascotas tampoco es obligatorio. Igual eres alérgico, igual no te gustan, no eres menos childfree por ello.

Igual no tienes una red de apoyo enorme y eres una persona más bien solitaria, y te cuesta, y el mundo online no lo pone fácil. No es culpa tuya, no caigas tampoco en que la culpa es de los demás y no creas a chamanes online que, DE NUEVO, sólo quieren venderte cosas.

Me planteo mucho mi lugar en Internet porque me molesta que desde el espectro childfree haya tanto marketing, tanta venta aspiracional, tantas perspectivas que igual no te puedes permitir, no te interesan o no estás en un buen momento para nada de eso.

Las campañas de venta son solo eso.

Los hashtags y definiciones de las redes son solo eso.

Lo que quiero decir es que, como disidente, entiendo muy bien no encajar del todo con todas las etiquetas que te imponen desde fuera y dentro de Internet. Y cuesta, porque queremos encajar y que nos quieran, pero, en realidad, no se lo debemos a nadie.

Si no eres traveler, ni tienes mascotas con nombres, ni conoces a autoras o autores childfree, ni tienes dinero para tener las vidas lujosas que se anuncian desde algunas cuentas, no eres menos. Nadie es menos.

(bueno, sí, los oligarcas, dictadores, machistas, racistas, bullies, gente hijaputa, mala y aprovechada… esos sí son MUY menos, pero eso es otra historia)

Tú también vales.


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