Deborah Ann o cómo Angela Trimble llegó a ser Debbie Harry

«Cantaba cosas que otras cantantes femeninas no decían entonces. No era sumisa o le suplicaba que volviera. Le estaba pateando el culo, echándole de mi vida, rompiéndome el culo yo misma. Mi personaje de Blondie era como una muñeca hinchable pero con un lado oscuro, provocativo y agresivo. Estaba actuando, y aún así iba muy en serio».

Esto está sacado del libro Face it de la biografía de Debbie Ann Harry, líder y cantante del grupo Blondie.

Ella:

Te diré que la primera vez que vi a esta diosa, fue en 1997 cuando su grupo, Blondie, se reencontraba para sacar el single de «María». Si naciste en los 80, quizá te suene más esto:

Cuando aquellas que nacimos en los 80 vimos este vídeo, lo que estábamos viendo era la reunión de un grupo que se había disuelto 12 años antes, y que habían sido uno de los grupos más importantes en la escena del punk desde finales de los 70.

Debbie Ann Harry, nacida y criada en New Jersey, siempre tuvo grandes sueños. Al saber que era una niña adoptada, según cuenta en su biografía, pensaba que igual era hija de Marilyn Monroe. (porque no cuadran las fechas, si no, sería una teoría más que plausible)

En cuanto pudo, se marchó a vivir a New York y ahí decidió que quería dedicarse al arte, ni siquiera dijo que a la música, de hecho ella misma se define como una persona que se dedicaba al entretenimiento.

No me quiero extender mucho en la biografía, pero en 1974 entró a formar parte del grupo de música, Blondie, del que eran líderes ella y su pareja, Chris Stein. En muchos casos la pareja de una de nuestras mujeres childfree no es relevante, pero aquí lo es, porque si algo sorprende de la vida de Debbie Harry, tiene mucho que ver con la relación con Chris Stein.

Y eso que al principio, las cosas no iban demasiado bien… Debbie y Chris estaban muy enamorados, pero Blondie era considerado un grupo de lo más mediocre. Compartiendo escena con los Ramones o Talking Heads, nadie daba un duro por ellos, incluso Patty Smith detestaba a Debbie.

Y, sin embargo, sería ella quien les llevaría al número uno.

Chris Stein era fotógrafo y cinematógrafo aficionado, y tomó la decisión de hacer varias sesiones de fotos a Debbie, mientras ella empezaba a encotrar ese estilo único que la haría destacar, y enviarlas a revistas.

Él sabía que todos verían esto.

Poco tiempo después, Debbie Harry ya había salido de portada en varias revistas y en posters de la Punk Playmate y la gente empezaba a ir a sus conciertos. ¿Era esto el «beauty privilege»? Sí, hasta que la veían actuar y…

Iggy Pop la definía como «Barbarella después de tomar speed«.

Seis de sus canciones fueron números uno y el estrellato que esta diosa alcanzó estaba muy por encima de lo que todos esperaban.

Aunque ella era consciente de que era la imagen y reclamo de la banda, nunca aceptó ir por libre mientras Blondie estaban en activo, y tampoco le gustaba esa idea de menospreciar a Chris Stein, quien era su pareja. No importaba que fuera el icono definitivo del pop, la moda, el punk y que hubiera sido musa de Andy Warhol.

Sin embargo, el oro que relucía estaba lleno de dificultades.

Como ha contado en varias entrevistas posteriormente, Blondie firmó varios contratos de pésimas condiciones con discográficas y tardaron mucho tiempo en acceder a cobrar royalties (algunos ni siquiera se llegaron a solucionar), además de todos los problemas que tuvieron por consumo de drogas y un asalto que sufrieron en los 70.

Blondie se separó en 1982.

Uno de los motivos fue que Chris Stein enfermó de pénfigo y estuvo varios años con pocas esperanzas de salir adelante entre la enfermedad y la adicción a las drogas. Seguramente no hubiera salido adelante sin la ayuda de su mejor amiga, socia, compañera y pareja.

Efectivamente, Debbie.

El motivo por el que ella había dejado la banda con la que se hizo famosa a nivel global y no estaba negociando nuevos contratos cinematográficos, era el de ejercer los cuidados de su compañero.

Tras haberse convertido en uno de los ídolos femeninos del punk rock más emblemático de todos los tiempos y estar a punto de revolucionar la carrera de un director nobel llamado David Cronenbergh, Debbie tenía que poner sus energías en el hogar.

Y es que Debbie Harry es mucho más que una reina del punk a la que poner una alfombra roja.

No quiero contarlo de ese modo victimista en el que Debbie detesta que relaten su vida, motivo por el que escribió Face it, para demostrar que no sólo hizo punk como creadora, sino que su vida, su perspectiva y desarrollo, siempre tuvo que ver con una vida disidente.

Cuando se ha hablado de esa época de Harry, se han sacado fotos de cómo ella se «echó a perder» y de cómo no hizo nada de provecho durante esos cuatro años, después de los cuales, rompieron la relación.

La perspectiva de cómo se ha contado la historia de Debbie Harry demuestra que se ve todo bajo un prisma bastante instrumental. ¿Por qué no aprovechó el ser tan famosa para sacar un proyecto propio? ¿Por qué esperar?

El hecho de que Debbie Harry parara un tiempo para concentrar energías en la persona que amaba, fue criticado, ridiculizado y simplificado. Y el hecho de que no tuvieran hijos se trajo a la palestra en multitud de ocasiones. Y en todas, a Debbie le dio igual. Nunca, ni siquiera entonces, tenía que demostrarle nada a nadie.

¿Sabíais que Debbie Harry siguió componiendo mientras ponía la energía en los cuidados de su mejor amigo? ¿Que salió en una película de John Waters y que compuso canciones para bandas sonoras? ¿Que siguió viviendo al lado de Chris Stein incluso cuando ya no estaban juntos y que se acompañaron en sus periodos de desintoxicación?

No se entiende que una mujer que ha despertado tanto interés, que es la imagen del glamour, la belleza más endiosada tuviera la capacidad emocional de una adulta funcional y quisiera acompañar a su pareja cuanto más falta le hizo. Que ejerciera los cuidados sin ser madre.

¿Es que no lo haríamos?

¿Solamente ejercemos los cuidados en la maternidad?

Es cierto que hay veces que me planteo si Chris Stein, quien después se volvió a casar y tuvo dos hijas (de las que Debbie es la madrina), habría hecho lo mismo por Debbie. Si estaban en una relación igualitaria, si alguna vez él estuvo ahí para ella cuando lo necesitó… Y eso me lleva de nuevo a lo instrumental, al quit-pro-quo, a olvidarme de que si Debbie Harry hizo eso fue porque era lo que quiso hacer con su vida en aquel momento. Y que en el momento que no pudo más, puso límites.

Un tiempo después de estar de cuidados, perdieron su casa por causa de su contable y, cuando ya pasó la época de los cuidados, y se separaron, Debbie Harry volvió a la música, al cine, al arte, a la moda, a todo aquello que tuvo que dejar cuando fue el momento de hacerlo.

No porque fuera una mujer, o porque no fuera madre, pero me gusta pensar en la sencillez de los cuidados, del amor, de estar ahí para tu familia elegida, y que hasta una super estrella como Harry sabe poner a los demás por delante cuando es necesario, cuando gente como José Luis no va ni a ver a su madre a la residencia los domingos.

Esa, para mí, es su alfombra roja definitiva.

Pero no la única.

Como John Waters dice de ella, «es difícil seguir siendo una estrella del rock después de los 50 y mantener la dignidad«.

No tenéis más que volver a 1996 cuando Blondie volvió y comenzó a ser Deborah Harry. Una mujer que cuenta en su propia autobiografía cómo se teñía el pelo mal porque no llegaba a verlo bien en su apartamento, que habla de lo difícil que fue su desintoxicación, que cuenta cómo uno de sus vestidos más icónicos es una funda de almohada, y que ama y atiende los espectáculos drag en los que le rinden homenaje, siendo jurado de RuPaul Drag Race en 2008.

Espera, espera un momento.

No he contado nada acerca de Debbie Harry y su relación con la maternidad.

Ah, es cierto.

Es que no me ha dado tiempo contando lo que han sido los 81 años de vida de una de las mujeres que pasarán a la historia de la música, la moda y el cine. Es que, claro, cuando le preguntaban, Debbie Harry ha comentado que «no hubiera sido buena madre», «no se lo planteaba» y que su vida con Chris no les llevó a ello juntos… Y ya.

Y es que yo la veo y pienso que, por supuesto, es que no hay nada mundano que toque a esta mujer… Pero luego recuerdo que fue de las más humanas dejando en pausa el estrellato, la fama y el dinero por los cuidados, y cómo esa persona a la que cuidó, sigue siendo parte de su familia elegida… Y de cómo apoya causas pequeñas, y de cómo combina el haber sido una super estrella con la persona que fue es y será… E imagino que la gente se quedaba tan embobada al estar en la misma habitación con ella que no se acordaban de su propio nombre.

En la vida de Harry, las cuestiones sobre si tuvo hijos o no, nunca ocuparon lugar.

¿Por qué debería ocuparlo en la nuestra?

Debbie sabe que tuvo mucha suerte, en muchos aspectos. No es un modelo a seguir, no puede serlo, no somos la cantante de Blondie.

Pero quisiera quedarme con esa idea sobre los cuidados, que no son únicamente propios de la maternidad, y no solo es ahí donde demostramos nuestro amor incondicional, generosidad y humanidad.

Y os dejo con otra cita de Harry, para despedirnos de ella:

“Llegados a este punto, probablemente no vaya a ser la mayor estrella en el universo, ni la mejor artista, pero he llegado a vivir una multitud de experiencias interesantes. Y estoy muy feliz por ello.”


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